¡Bienvenidos a La Habana!
La Habana - Su Historia
El casco histórico de La Habana nos remonta al siglo XVI y nos llena y enriquece de una historia única, de un momento inolvidable.
La Habana Vieja es la ciudad antigua, formada a partir del puerto, el centro oficial y la plaza de Armas. Es la ciudad que Alejo Carpentier llamo "de las columnas", pero que también puede ser denominada de las rejas, los portalones, el revoco, el deterioro y el rescate, la intimidad, la sombra, el frescor, los patios... En ella están todos los grandes monumentos antiguos, las fortalezas, los conventos e iglesias, los palacios, las callejuelas, los soportales, la densidad humana... La Habana Vieja es el conjunto colonial más rico de Latinoamérica.
La Habana Vieja es para pasearla, y alcanza su hora mas bella al anochecer, cuando al fondo de una calle que va a dar al mar, se descubre la dorada reverberación del sol sobre la superficie ciolacea y se advierte de pronto un jirón de brisa al torcer una esquina o el ritmo de un bongo en el fondo de un portal y la mulata que cruza la acera con el pelo cuajado de rulos bajo la pañoleta... Entre estas impresiones el caminante descubrirá una iglesia, una casa señorial, un palacio que a veces es almacén, otras oficina del Estado, la mayoría una escuela...
Detrás de la Plaza Vieja, a la que conduce desde la Catedral la calle de San Ignacio, se puede ver el barroco palacio del Conde de San Juan de Jaruco, que es un ejemplo mas de la arquitectura colonial. Construido en el siglo XVII, fue ampliado cuando su propietario don Gabriel Beltrán de Santa Cruz y Aranda obtuvo el titulo nobiliario en 1768 por sus hazañas contra los ingleses.
Una de sus inquilinas, Mercedes de Santa Cruz y Montalvo, fue gloria de las letras cubanas bajo el pseudónimo de Condesa de Merlín, antiesclavista y bella mujer que admiraron los salones de Paris cuando se caso con un noble francés. En la calle de San Ignacio se encuentran también, en el numero 76, el palacio del Conde de Jibacoa, de airosa combinación clásica y barroca, y en el numero 70, la casa de la Beata de Cárdenas -también conocida como de los Bigotes de la familia Cárdenas-, construida en el siglo XVIII y sede de la Sociedad Filarmónica a principios del siglo XIX. La Plaza Vieja y sus calles cercanas tienen hermosas galerías, muy típicas de La Habana, con arcos de medio punto y vidrieras de colores que antaño se adornaban con dibujos que mas tarde fueron sustituidos por calcomanías. La primera iglesia construida en La Habana, que databa del año 1550, no se ha conservado hasta nuestros días.
La mas antigua de las existentes en la actualidad es la iglesia del Espíritu Santo, situada en la calle Cuba. Fue construida en 1688 por una cofradía de negros liberados.La Habana vieja esta llena de museos, estatuas, galerías de arte, iglesias y otros monumentos, por lo que resulta demasiado grande para verla en uno o dos días. Dado que constantemente se están restaurando palacios y lugares atractivos, cabe la posibilidad de que uno se encuentre con muchos sitios nuevos e interesantes para visitar.
La Habana Vieja, y en ella los restaurantes El Floridita y La Bodeguita
del Medio, inmortalizados por el escritor norteamericano Ernest Hemingway,
la calle Obispo, la Plaza de la Catedral y la Plaza de Armas, el Palacio
de los Capitanes Generales, hoy Museo de la ciudad, La Plaza Vieja
y su alrededores, La Plaza de San Francisco de Asis y el convento
de igual nombre, la Avenida del Puerto, asi como numerosos museos
que hay en la zona.
Sugerencias Itinerarios
Día 1
El primer día se puede emplear en hacer un recorrido completo por La Habana Vieja, visitar sus 4 plazas coloniales más importantes es algo obligatorio.
Podemos empezar el recorrido en La Plaza de la Catedral, donde admiraremos la hermosa Catedral de San Cristóbal, aquí se puede observar el ir y venir de la gente, y donde encontraremos el Taller experimental de Gráfica, que es una de las galerías de arte más bonitas de la ciudad, luego tomaremos a la izquierda por la calle O’RELLY, donde al final encontraremos La Plaza de Armas.
Si subimos por la calle oficios nos encontramos de cara con el Hotel Ambos Mundos, muy famoso por que aquí se alojó en diversas ocasiones el escritor Ernest Heminway, y cuya habitación es ahora un museo.
Giramos por mercaderes donde encontramos una maqueta de La Habana Vieja y una perfumería donde se elaboran esencias florales a mano, llamada Habana 1791. Continuaremos andando hasta la calle Amargura, donde giraremos a la izquierda, y encontraremos el Museo del Chocolate, si se sigue bajando entraremos en la Plaza de San Francisco de Asís, donde encontraremos varias galerías de arte. Desde esta plaza comunicaremos directamente con el Malecón.
Continuaremos por la calle oficios hasta Brasil, donde tomaremos
la calle y nos plantaremos en La Plaza Vieja, aquí encontraremos la
cámara oscura, una tienda donde venden café a granel, y un restaurante
que tiene una fábrica artesanal de cerveza, en donde tendremos la
excusa de terminar el recorrido con una buena cerveza. Justo al otro
extremo del restaurante si continuamos recto por la calle Brasil iremos
a parar al Capitolio. Pero eso ya lo dejamos para el segundo día.
Por la noche es agradable pasear por la calle Obispo y Obrapía y entrar
en alguno de sus locales donde tocan música en directo y puedes saborear
el famoso mojito cubano. (Lluvia de oro, La bodeguita del medio, Café
París…)
Día 2
Hoy visitaremos Centro Habana, es un recorrido muy cultural, empezando
por ejemplo desde el Museo de la Revolución (que casi nos ocupará
toda la mañana), cuando salgamos pasaremos por delante del Museo de
Bellas Arte, hacia el sur encontraremos el Edificio Barcardí, surbiremos
hasta encontrar Trocadero donde se ubica el Hotel Sevilla, en el cual
se alojaron entidades famosas, en la esquina tomaremos el Paseo Martí
(Prado), por el cual desembocaremos en el malecón si tiramos hacia
la derecha, o en el Parque Central si tiramos hacia la izquierda.
En el Parque Central, encontraremos un barullo de cubanos discutiendo
a todas horas sobre beisbol, y también el hotel Inglaterra, el NH,
el Gran Teatro de La Habana y el famosísimo Floridita, en donde podemos
tomarnos un daiquiri en ese momento o volver por la noche, con más
tranquilidad.
Para los que deseen salir un poco del circuito turístico, pueden tomar
la calle Neptuno que les llevará por calles menos frecuentadas, para
desembocar en el Capitolio que no queda lejos, y visitar también la
Real Fábrica de Tabacos Partagás.
Otra opción es visitar el callejón de Hamel, un centro de arte al
aire libre, y el Barrio Chino.
Por la noche una opción interesante será ir a La fortaleza militar
de la cabaña, donde hay un museo y la oficina del Che… para presenciar
la ceremonia del cañonazo de las 21 horas, y además alucinar con una
espectacular vista de La Habana de noche,,, ideal para apasionados
de la fotografía.
3r Día
Dedicaremos el día a visitar La Plaza de la Revolución, la Necrópolis
Cristobal Colón y alrededores, Miramar que es un barrio con grandes
avenidas donde se hallan ubicadas las viviendas de los altos cargos
y diplomáticos, embajadas y mansiones prerrevolucionarias.
También se encuentran los mejores clubs de salsa, discotecas y restaurantes y Vedado, zona residencial diseñada exclusivamente para el ocio, desde aquí podemos visitar el Parque Lennon (homenaje a los Beatles), el Edificio Focsa, la Universidad de La Habana y varios museos de arte y música.
Podemos terminar con un paseo al atardecer por el malecón y ver la
maravillosa puesta de sol.
Por la noche, ya que hemos visitado la zona de ocio, podemos hacer
varias cosas ir a bailar a La Casa de la Música (Centro Habana o Miramar),
o asistir al espectáculo en el Cabaret Tropicana.
4º Día
Hay que dedicar un día entero a visitar las primeras playas cubanas,
en las playas del este, que se sitúan a 20 km de la ciudad.
También ofrecemos la posibilidad de organizarle itinerarios por otras
partes de la isla, díganos cuantos días tiene para su viaje y le mandamos
un recorrido ccompleto a su gusto.
Nosotros nos encargamos de reservarle en cada punto de su viaje, para
que no tenga que preocuparse de nada más que pasarla bien.
¡DISFRUTE DE CUBA!
